{ Bis }

27/11/07

Al Di Meola, Stanley Clarke y Jean Luc Ponty presentaron "The Rite of Strings" anoche en el teatro Gran Rex. Por suerte, mi hermana (ya la presentaré en sociedad si se deja) citó su infalible "tenés que escuchar ésto", y allá fuimos.

Aunque me apasiona la música, no soy de esas personas que tienen un homogéneo prontuario de recitales. Me aproximo más al lado oscuro de la fuerza: el "cocoliche recitalístico".

Anoche, ante una tribuna, debo decir predominantemente masculina y del género jazzístico, salieron a escena estos Señores Músicos, que se despacharon con un show ameno, emotivo y amistoso. Con estilo único y carácter grupal, no dejaron de lucirse cada uno en su propia salsa.

No conocía a todos los músicos; a Di Meola alguna vez lo escuché junto a Paco de Lucía; y a Stanley Clarke subliminalmente lo tenía en ese catálogo inconsistente que es mi memoria; Todo esto le deja el estrellato a Jean Luc Ponty, que desde la lejanía se apreciaba un señor más bien pequeño y delgado consecuentemente con las características de su violín, hasta que hizo el primer solo y se quedó iluminado, inmenso y glorioso en el medio del escenario.

Todavía intento decodificar los sonidos que sacó de aquel instrumento, del que no lo ví desprenderse durante todo el recital (tengo mis dudas de que lo suelte en algún momento del día).

Clarke le dió la nota de simpatía, convirtiendo su solitario en un diálogo con el público, alto como el contrabajo con el que se fundía, consiguió la sonrisa y la ovación natural de la audiencia.

Al Di Meola, creo que superó cualquier tipo de elogio que le pueda hacer. Tocó 4 piezas de Piazzolla y nos dejó la piel de gallina a unos cuantos. Una señora vestida de brillos que estaba sentada atrás mío resumió muy bien su actuación: "Grande Maestro!"

No sé los demás, pero yo me quedé con ganas de otra.